REÑACA MERECE CALLES Y VEREDAS SEGURAS, MODERNAS E INCLUSIVAS
Desde la Corporación de Adelanto y Desarrollo de Reñaca, manifestamos nuestra profunda preocupación por el estado crítico de nuestras vías y la evidente falta de mantención que afecta la calidad de vida de vecinos y visitantes.
El diagnóstico es claro: nuestras calles no solo sufren de un deterioro progresivo con baches y hoyos que dañan vehículos y ponen en riesgo a peatones, sino que también vemos con inquietud el cambio de prioridad de recursos para proyectos vitales que llevan tiempo en espera.
Ejes fundamentales como calle Balmaceda, O’Higgins y Vicuña Mackenna son puntos neurálgicos que requieren una intervención urgente. No se trata solo de “parchar”, sino de ejecutar una planificación urbana que esté a la altura de un sector que es motor turístico y residencial de la región.
Esta iniciativa, que nuestra Corporación impulsa y monitorea desde el año 2021, ha enfrentado diversos desafíos administrativos que han postergado su ejecución física.
Tras la aprobación de fondos en abril de 2022 por $1.441 millones, el proyecto sufrió un cambio de prioridad en la asignación de recursos por la nueva autoridad municipal.
Durante 2025, CODAR lideró mesas de trabajo para exigir la actualización de los costos de inversión (debido a la inflación y cambios en los valores de insumos) y asegurar que el Municipio de Viña del Mar retome la ejecución de estas obras.
Producto de las consultas realizadas por CODAR, el municipio nos informó textualmente: “la actualización de estos proyectos no se encuentran priorizadas en esta etapa”. (documento Ordinario N° 1164 del 27 noviembre del 2025)
Hacemos un llamado a las autoridades para que retomen un proyecto que es fundamental para garantizar la calidad de vida en el sector y que el diseño no solo se limite al asfalto. Reñaca necesita veredas transitables para adultos mayores, personas con movilidad reducida y con algún tipo de discapacidad., cruces seguros y señalética moderna.
El desarrollo de Reñaca no puede seguir esperando. La seguridad vial y la accesibilidad universal son derechos, no lujos.
¡Es momento de que nuestras calles reflejen el estándar de la ciudad que queremos construir!