Después de la lluvia, los aromas, colores y texturas son espectaculares. Los humedales son vida y dan vida al planeta.
Leer másEn esta imagen, se observa como el humedal es resiliente y se mantiene a pesar de las perturbaciones que tiene a su alrededor.
Leer másSomos iguales pero distintos a la vez, vivimos compartiendo esta realidad. Día a día por nuestro sustento.
Leer másContraste del mural del Humedal, con un habitante frecuente del mismo, mostrando esta conjunción entre lo antropogénico y lo natural.
Leer másAntes de irme, el Chincol salió a despedirse y entre medio de las mismas ramitas del aromo apareció un Cachudito.
Leer másEl estero de Reñaca es un humedal costero, sus aguas dulces se encuentran con la inmensidad del Oceano.
Leer másEn la desembocadura del Humedal Estero de Reñaca, la Garza chica (Egretta thula) evoca una imagen fascinante, parada sobre el roquerío frente al mar, siendo embelesada por la fuerza con que rompen las olas y que nos conectan con la magnificencia de la naturaleza en su estado más puro.
Leer másUn reflejo sereno que inspira paz. Cerrando la tarde en la “golden hour” del Humedal Estero de Reñaca, cuando cae el sol sobre las aguas, se encuentra apacible la Garza grande (Ardea alba), con su cuerpo iluminado en un majestuoso reflejo.
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